Los dos prueban que un archivo existía y no se ha alterado, pero Originum añade lo que un sello no da: verificación de por vida, sin depender del emisor y a escala. Lo único que el sello tiene y Originum no es la presunción legal automática — que solo necesitas cuando una norma lo exige.
Un sello de tiempo prueba que unos datos existían en un instante concreto y no se han modificado desde entonces. El término «cualificado» significa que lo emite una autoridad acreditada (QTSP) bajo eIDAS, lo que le da el máximo valor legal. Conviene entenderlo bien, porque Originum comparte su lógica criptográfica.
Se calcula el hash del archivo y se envía a una Autoridad de Sellado de Tiempo (TSA). Esta devuelve un token firmado con el hash, la fecha y hora de una fuente fiable, y su firma.
El sello cualificado goza de presunción de exactitud de la fecha y hora, y de integridad de los datos vinculados. Reconocido en los 27 Estados miembros de la UE.
Un Prestador Cualificado de Servicios de Confianza, inscrito en la lista europea de confianza, auditado periódicamente, con responsabilidad civil sobre los sellos que emite.
Ambos parten de lo mismo —probar existencia, momento e integridad— pero Originum cubre lo que un sello no alcanza: independencia del emisor, permanencia sin renovar y escala. La única ventaja que conserva el sello es el reconocimiento legal automático.
La presunción del Art. 41 y el respaldo de un QTSP acreditado le dan un estatus jurídico que Originum no tiene. Cuando la prueba debe sostenerse por sí sola ante un tribunal con la máxima fuerza, el sello cualificado es la opción.
La verificación de un sello se apoya en el certificado de la TSA y su vigencia. La prueba de Originum es autocontenida: se verifica en local, sin red y sin recurrir a nadie, de por vida. No depende de que el emisor siga existiendo.
El sello cualificado suele facturarse por sello, con un precio que pesa al crecer el volumen. Originum está diseñado para sellar miles de archivos por API, agrupados en lotes, con una tarifa por registro mucho más baja y descuentos por volumen. Pensado para flujos automáticos a gran escala.
Mantener un sello verificable durante décadas suele requerir conservar el token y, a menudo, validación a largo plazo a medida que los certificados de la TSA se renuevan. Originum no necesita renovación: el bundle se mantiene verificable tal cual, de por vida.
Sin maquillaje: las fortalezas de cada uno, una al lado de la otra. Así se lo explicaríamos a un equipo legal o técnico que ya conoce eIDAS.
El sello cualificado y Originum no son excluyentes. De hecho, la lógica de Originum es la del sellado de tiempo llevada a escala y hecha autoverificable. Donde se necesita la presunción legal del sello cualificado, se usa; donde se necesita volumen, independencia y permanencia, encaja Originum; y en muchos casos, ambos.
Sí. Una prueba de Originum es admisible ante un tribunal: el derecho español y europeo admite cualquier evidencia electrónica como prueba. Lo que cambia frente al sello cualificado no es su validez, sino la forma de hacerla valer.
Goza de presunción legal: la ley asume que la fecha y la integridad son ciertas. Si la otra parte lo niega, es ella quien debe demostrar lo contrario — se invierte la carga de la prueba.
La fuerza de Originum ante un tribunal es que la prueba no depende de nuestra palabra. El juez, un perito o la parte contraria pueden verificarla por su cuenta con herramientas públicas y abiertas:
La pregunta no es «sello cualificado o Originum», sino «qué necesito: máximo valor legal pieza a pieza, o integridad y momento a escala y para siempre».
Depende del valor legal que necesites y del volumen que manejes. La evaluación de encaje te lo aclara en tu caso concreto, con un informe estructurado en 3 minutos y sin recogida de datos.